Napoleon
Napoleon Bonaparte vio, por esta disposición del terreno y de sus enemigos, que le era posible no sólo vencer a los mamelucos, sino también exterminarlos y, en consecuencia, desarrolló su ejército en semicírculo, formando de cada división gigantescos cuadros, en cuyo centro se colocó la artillería. Desaix, acostumbrado a ir a la vanguardia, mandaba el primer cuadro, situado entre Embabeh y Guiza; después seguían la división Régnier, la división Kléber, privada de su jefe herido en Alejandría y mandada por Dugua; la división Menou, a las ordenes de Vial; y por último, formando la extrema izquierda, apoyada en el Nilo y la más próxima a Embabeh, la división del general Bon.
Todos los cuadros debían ponerse en movimiento juntos para marchar sobre Embabeh, arrollando al pueblo, a los caballos, a los mamelucos y sus trincheras y rechazándolos hasta el Nilo.
Pero Mourad no era hombre para esperar detrás de algunos terromonteros de arena y apenas los cuadros hubieron tomado posición, los mamelucos salieron de sus atrincheramientos en masas desiguales, y sin elegir, sin calcular, se precipitaron contra los cuadros que hallaron más próximos: eran las divisiones de Desaix y Régnier.