Napoleon
Napoleon Escribiendo después de la gloriosa Revolución de Julio que sentó en el trono a Luis Felipe de Orleans, Alexandre Dumas situó, igualmente, los primeros días de la juventud de Napoleón «en medio de una agitación febril que sigue a las revoluciones». Observación no baladí que, a la fuerza, tenía que provocar una nostalgia bien medida con las vivencias de los protagonistas coetáneos del autor, testigos a su vez de la misma «agitación febril» que ocasionó la caída de los Borbones en 1830. En este sentido también parece llamativa la alusión presentista a la situación de Córcega, tierra natal de aquel niño, «un país que en nuestros días aún lucha contra la civilización tan enérgicamente que ha conservado su carácter a falta de su independencia».