Napoleon
Napoleon Mientras tanto, y para facilitar aún más la ejecución de su proyecto, hacía que el bergantín Inconstant, que se había adjudicado en plena propiedad, y el jabeque Étoile, que había comprado, efectuaran frecuentes viajes a Génova, Liorna, Nápoles, costas de Berbería y hasta a Francia, para que los cruceros ingleses y franceses se acostumbraran a verlos. Así, estos barcos salieron sucesivamente en todas direcciones y muchas veces pasaban por el litoral Mediterráneo con bandera elbense, sin que nadie los molestara. Esto era lo que buscaba Napoleón.
Poco a poco se fue ocupando más seriamente de los preparativos de su partida. Hizo llevar de noche a bordo del Inconstant y con el mayor secreto, gran cantidad de armas y municiones; mandó renovar los uniformes, ahora con ropa blanca y calzado de su guardia; llamó a los polacos que estaban destacados en Porto Longone y en la pequeña isla de la Pianosa, en la cual custodiaban un fuerte; y activó la organización de la instrucción del batallón de montaraces que formaba con hombres reclutados solamente en Córcega y en Italia. Finalmente, a principios de febrero todo estuvo listo a la espera de la primera ocasión favorable en que tuvieran noticia de Francia.
Estas noticias llegaron por fin de la mano de un coronel del antiguo ejército, que partió casi al punto para Nápoles.