Napoleon

Napoleon

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

En medio de este clima agradable, el Emperador no podía dejar de estar inquieto. Hasta entonces sólo había tenido que vérselas con pueblos cuyo entusiasmo no se podía poner en duda; pero no se habían encontrado ningún soldado, ningún cuerpo organizado se había unido a la pequeña columna. Napoleón hubiera deseado que su presencia influyera ante todo, a los regimientos. Por fin llegó el momento tan deseado y tan temido: entre la Mure y Vizille, el general Cambronne, que marchaba a la vanguardia con cuarenta granaderos, encontró un batallón enviado desde Grenoble para cerrarles el paso. El jefe del destacamento se negó a reconocer al general Cambronne y éste inmediatamente mando avisar de lo sucedido al Emperador.

Napoleón seguía su marcha en un mal coche de viaje que se había proporcionado en Gap cuando supo esta noticia. Al punto mandó que le trajeran su caballo, montó en él, y trotó a galope hasta unos cien pasos de los soldados, sin que estos le saludasen con un solo grito o aclamación.

Había llegado el momento de perder o ganar la partida. La disposición del terreno no permitía retorcer: a la izquierda del camino había una montaña abrupta; a la derecha un pequeño prado que apenas tenía treinta pasos de ancho y que daba a un precipicio; enfrente, el batallón en armas.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker