Napoleon
Napoleon Como se ve, el momento de mandar esta carta no era el adecuado. Sin embargo, la proposición del Emperador podía haber tenido algún resultado si el congreso hubiera estado disuelto y se hubiese podido tratar aisladamente con los soberanos aliados; pero colocados como estaban unos enfrente de otros, esta misiva exaltó el amor propio de cada monarca y Napoleón no recibió ninguna contestación.
No extrañó este silencio al Emperador: lo había previsto. Por lo que no perdió tiempo a la hora de prepararse para la guerra. Cuanto más examinaba sus medios defensivos, más se felicitaba de no haber cedido a su primer impulso: todo estaba desorganizado en Francia; apenas quedaba un núcleo de ejército. En cuanto al material militar, como pólvora, fusiles o cañones, todo parecía haber desaparecido.