Napoleon
Napoleon Napoleón tiene la vista constantemente fija en dirección de Saint-Lambert, donde los prusianos han iniciado por fin el combate. Estos, a pesar de la superioridad de su número, están contenidos por los dos mil quinientos jinetes de Domont y de Subervie y por los siete mil hombres de Lobau, que están aguantando excepcionalmente la embestida, y permitiendo a Napoleón sostener su ataque del centro. Mientras, él, se mantiene impasible, sin oÃr ni ver nada que le anuncie la tan esperada llegada de Grouchy.
Napoleón envÃa al mariscal la orden de mantenerse a todo trance en su posición: necesita un rato para determinar su plan.
Por la extrema izquierda, Jerôme se ha apoderado de una parte del bosque y del castillo de Goumont, del que no quedan más que las cuatro paredes, pues todos los techos han sido derribados por las granadas. Pero los ingleses continúan sosteniéndose en el camino hondo que hay a lo largo de la huerta; por lo tanto, este frente no ha sido más que una victoria pÃrrica.
Enfrente y hacia el centro, el mariscal se ha apoderado de la Haie-Sainte y se mantiene allà a pesar de la artillerÃa de Wellington y de sus cargas constantes de caballerÃa, que se frenan ante el fuego espantoso de nuestra fusilerÃa. Por este lado hay victoria completa.