Napoleon
Napoleon —¿Y qué soñabas?
—Que era rey.
—¿Pues qué serÃa yo entonces… emperador? —exclamó el joven subteniente encogiéndose de hombros—. ¡Vamos a la tarea!
Y la lección diaria, como de costumbre, fue recibida por el futuro rey y dada por el futuro emperador[53].
Buonaparte se habÃa alojado en frente del almacén de un rico librero llamado Marco Aurelio, cuya casa, que según creo data del año 1530, era una reliquia del Renacimiento. Allà pasaba casi todas las horas que su servicio y sus lecciones fraternales le dejaban libres. Según veremos, estas horas no fueron malgastadas.
El 7 de octubre de 1808, Napoleón daba una comida en Erfuth, siendo sus convidados el emperador Alejandro, la reina de Westfalia, el rey de Baviera, el rey de Wurtemberg, el rey de Sajonia, el gran duque Constantino, el PrÃncipe primado, el prÃncipe Guillermo de Prusia, el duque de Oldemburgo, el prÃncipe de Mecklemburgo Schwerin, el duque de Weymar y el prÃncipe de Talleyrand. La conversación recayó sobre la Bula de Oro, que hasta el establecimiento de la Confederación del Rin habÃa servido de constitución y de reglamento para la elección de los emperadores y el número y calidad de los electores. El PrÃncipe primado entró en algunos detalles sobre dicha bula, fijando su fecha en el año 1400.