El suicidio
El suicidio La comparación de los mapas confirma la de las medias (véase la lámina V).
Así, pues, si las crisis industriales o financieras aumentan el número de suicidios no es por lo que empobrecen, puesto que las crisis de prosperidad tienen el mismo resultado; es porque son crisis, es decir, perturbaciones del orden colectivo[249].
Toda ruptura de equilibrio incentiva la muerte voluntaria, aun cuando de ella resulte un bienestar mayor y un incremento de la vitalidad general. Siempre que se producen en el cuerpo social serias reorganizaciones, ya sea por un súbito crecimiento o por un cataclismo inesperado, el hombre se mata más fácilmente. ¿Cómo es posible? ¿Cómo puede alejarnos de la existencia lo que se considera una mejora?
Para contestar a esta pregunta son necesarias algunas consideraciones preliminares.
LÁMINA V. Suicidios y riqueza
Va. Suicidios (1878-1887)

Vb. Habitantes e ingresos
