El suicidio
El suicidio Por otra parte, los resultados de su propio método confirman esta conclusión. En virtud de su principio, para calcular la intensidad de un carácter cualquiera del tipo medio, habrÃa que dividir la suma de los hechos que lo manifiestan, en el seno de la sociedad considerada, por el número de los individuos tendentes a producirlos. AsÃ, en un paÃs como Francia, donde durante mucho tiempo sólo ha habido 150 suicidios por millón de habitantes, la intensidad media de la tendencia al suicidio se explicarÃa con ayuda de la relación 150/1000000 = 0,00015; y en Inglaterra, donde sólo hay 80 casos sobre la misma población, la relación serÃa de 0,00008. El individuo medio tendrÃa pues una tendencia a matarse de esa magnitud. Pero estas cifras tienden a cero. Una inclinación tan débil está tan lejos del acto que podemos considerarla nula. No tiene fuerza suficiente para determinar un suicidio. No es la tendencia general la que nos puede ayudar a comprender por qué se cometen anualmente tantos suicidios en una u otra de esas sociedades.