El suicidio
El suicidio Se ha creído eludir esta consecuencia observando que la continuidad era obra de los individuos y que, para dar cuenta de ella, no era necesario otorgar a los fenómenos sociales preeminencia sobre la vida individual. En efecto, se ha dicho, «un objeto social cualquiera, la palabra de una lengua, un rito religioso, el secreto de un oficio, un método artístico, el artículo de una ley o una máxima moral se transmiten de un individuo, pariente, amigo, vecino o camarada a otro»[290].