El Matadero
El Matadero En un análisis de la estructura narrativa de El matadero pueden identificarse seis secuencias o momentos básicos. En la primera hay una referencia general a la época y predomina la ironía. Según Ángel Battistessa, el relato se sitúa hacia 1839, ya que en el texto no está especificado el año, pero sí pueden inferirse sucesos como las inundaciones que la historia del período ha registrado en otros documentos. La segunda se caracteriza por un ajuste cronológico dado a través de una visión caricaturizada del “estado físico y espiritual” de los porteños partidarios de Rosas. Después sigue una referencia a la jornada en la que entran cincuenta novillos al Matadero de la Convalescencia, y un episodio complementario que es el regalo del primer animal al Restaurador. La cuarta secuencia describe minuciosamente al Matadero, sus tareas y actividad general. Hay también una referencia a Encarnación Ezcurra, patrona de ese establecimiento. A partir de la quinta secuencia, la acción pasa a primer plano y abarca los episodios de la fuga del toro, el accidente suscitado por la misma y la muerte del niño. Finaliza el relato con una creciente tensión narrativa que podría ubicarse desde el momento en que aparece el jinete unitario y se producen las vejaciones y su muerte “accidental”.