El Matadero
El Matadero Juan Carlos Ghiano señala que las diferentes opiniones sobre el género de “El matadero”, es decir, sobre si es un cuento o un simple cuadro de costumbres, se olvidan de tener en cuenta qué significaban esas expresiones para la época. En ese momento, la literatura tenía tres modelos claves: en poesía Lord Byron, en prosa el Werther de Goethe, y la novela histórica. Pero el cuento no tiene una referencia precisa. Los relatos breves, desde la leyenda a la fantasía poética desarrollada por los románticos europeos, poco atrajeron a los románticos argentinos. Por otra parte, es probable que no conocieran la obra cuentística de Edgard Allan Poe (1809-1849), un contemporáneo de Echeverría. Tal vez por esto, “El matadero” es apenas un esbozo del relato realista que se desarrollará hacia las últimas décadas del siglo. En su estructura, lo descriptivo predomina sobre lo narrativo, y el autor –como hemos señalado– tiene una presencia muy marcada a través de la voz narrativa en la expresión de afirmaciones o apreciaciones, y los personajes una dimensión simbólica. Son las limitaciones –dice Ghiano– dentro de la confusa concepción del cuento que tuvieron los escritores argentinos de la primera mitad del siglo XIX. En cuanto al valor de sus descripciones, se ha subrayado su carácter impresionista y también cómo sus rasgos costumbristas superan a los modelos españoles.