Tarzán y los náufragos
Tarzán y los náufragos Tarzán se dio media vuelta y se alejó para unirse a los waziri, que ya habÃan emprendido la marcha. Nkima iba sentado en su hombro y profirió graves insultos a los tarmangani. Marks extendió las manos, con las palmas hacia arriba.
—¿Puedes entenderlo, chico? —preguntó—. ¡Rechaza cien de los grandes como si nada! Pero es mejor para ti que lo haya hecho; te habrÃa arrebatado el tÃtulo de campeón en un solo asalto.
—¿Quién? —preguntó Puñetazo Único Mullargan—. ¿Ese tipejo?