Tarzán y los náufragos

Tarzán y los náufragos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

CapĂ­tulo I La voz de la hiena

Un gigantesco hombre bronceado, desnudo salvo por un taparrabos, acechaba en silencio por un sendero de la jungla. Era Tarzán, que atravesaba sus dominios en la vasta jungla, en el vivificante frescor de primera hora de la mañana.

La jungla era más o menos abierta en esta zona, con algunos claros naturales de vez en cuando en los que solo crecían unos cuantos árboles. En consecuencia, Tarzán avanzaba rápido; es decir, rápido por ser movimiento de tierra.

Si la jungla hubiera sido densa se habría subido a los árboles, y habría avanzado pasando de uno a otro con la fuerza de un simio y la rapidez de un mono. Porque era Tarzán de los Monos, quien, a pesar de sus muchos contactos con la civilización desde los primeros días de su juventud, había conservado todas sus maneras de actuar y los poderes de la jungla.

Parecía indiferente a lo que le rodeaba, pero esta indiferencia era engañosa, consecuencia de lo familiarizado que estaba con lo que veía y oía en la jungla. En realidad, todos sus sentidos estaban alerta.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker