Una princesa de Marte
Una princesa de Marte 
Perdido en el espacio
Sin hacer esfuerzos por ocultarme, corrà hasta las proximidades de nuestras habitaciones, donde estaba seguro de poder encontrar a Kantos Kan. Cuando me acerqué al edificio tuve más cuidado, ya que seguramente el lugar estarÃa vigilado. Varios hombres con ropajes civiles ociaban cerca de la entrada del frente y otros en la parte de atrás. Mi único medio para llegar sin ser visto a los pisos superiores, donde estaban situadas nuestras habitaciones, era a través de un edificio lindero. Después de considerables vueltas logré alcanzar el techo de un negocio, a varias puertas de distancia.
Saltando de techo en techo llegué a una ventana abierta del edificio donde esperaba encontrar al Heliumita. Un minuto más tarde ya me hallaba en la habitación delante de él. Estaba solo y no se mostró sorprendido de mi llegada. Dijo que me esperaba mucho más temprano, ya que el regreso de mi turno de guardia debÃa haber sido más temprano.
Vi que no estaba enterado de los sucesos del dÃa en el palacio; de modo que, cuando le informé lo acaecido, se excitó muchÃsimo. La noticia de que Dejah Thoris habÃa prometido su mano a Sab Than lo llenó de preocupación.
