El Hermano Jacob
El Hermano Jacob Este hombre brutal organizó una cena por Nochebuena, en la que esperaba ver empanadas de carne picada en la mesa. La señora Steene preparó la carne picada y durante la mañana dedicó gran cantidad de mantequilla, harina fina y trabajo a la confección de una hornada de pequeñas empanadas; pero, al salir del horno, estaban tan apelmazadas que se echó a temblar con sólo pensar en el momento en que su marido las viera en la mesa de la cena. Estaba segura de que se pondría furioso; y delante de todo el mundo; y ella no podría contenerse y se echaría a llorar: ¡era tan terrible pensar que había llegado a esa situación, después del bulbul y de todo lo demás! De repente, cruzó su pensamiento a toda velocidad la idea de que, por una vez, podía mandar a buscar una bandeja de empanadas de carne a la tienda de Freely: sabía que tenía. Pero ¿qué haría con las dieciocho empanadas que le habían salido como un mazacote? Oh, no merecía la pena pensar en eso; era muy caro, la verdad, hacer empanadas si una no sabía si iban a salir bien: era mucho mejor comprarlas hechas. Pagabas un poco más, pero no corrías el riesgo de desperdiciar nada.