Middlemarch
Middlemarch La madre de Mary se daba cuenta, con desazón, de que había estado a punto de hablar como la mujer necia que primero cuenta algo y después pide silencio. Esto último no había llegado a hacerlo, y para evitar las reconvenciones de Caleb, decidió acusarse y confesárselo todo aquella misma noche. Era curioso qué tribunal tan terrible era para ella el bondadoso Caleb, siempre que este se revestía de autoridad. Estaba dispuesta a hacerle ver que aquella revelación podía hacer mucho bien a Fred.