Middlemarch
Middlemarch Tampoco se decidió a suplicarle que guardara silencio sobre un tema que ella misma había mencionado sin ninguna necesidad, ya que no estaba acostumbrada a rebajarse de aquella forma; y mientras dudaba se produjo una concatenación en cascada de causas y efectos bajo el manzano donde estaba el servicio de té. Ben, que daba saltos por la hierba con Brownie en los talones, al ver al gatito arrastrando la labor de punto por un cabo de lana cada vez más largo, se puso a gritar y a dar palmadas; Brownie ladró, el gatito, desesperado, saltó sobre la mesa del té y derramó la leche, después se bajó de nuevo llevándose consigo la mitad de las cerezas; y Ben, apoderándose del calcetín a medio tejer, se lo metió al gatito por la cabeza, proporcionándole una nueva fuente de terror, mientras Letty, que apareció en aquel momento, alzó la voz pidiéndole a su madre que pusiese fin a tanta crueldad…; se trataba de una historia tan sobrecogedora como los relatos de la vida en la cárcel. La señora Garth se vio obligada a intervenir, aparecieron los demás miembros de la familia y el tête-à-tête con Fred se dio por terminado. El joven Vincy se marchó en seguida y la señora Garth solo pudo esbozar una retractación de su severidad diciéndole: «Que Dios te bendiga», mientras le estrechaba la mano.