Middlemarch
Middlemarch —No —dijo Lydgate, ruborizándose levemente—. No hay razón para que no se lo cuente… puesto que es la verdad… La persona con la que estoy en deuda es Bulstrode. Me ha hecho un préstamo muy generoso… mil libras… y está dispuesto a esperar todo el tiempo que haga falta.
—Bien; una actitud generosa —dijo el señor Farebrother, forzándose a elogiar a un hombre por el que sentÃa aversión. Su delicadeza le impidió detenerse, incluso con el pensamiento, en el hecho de que siempre habÃa instado a Lydgate a que evitara cualquier lazo personal con el banquero. Inmediatamente añadió—: Y es lógico que Bulstrode sienta interés por su bienestar, dado que usted ha trabajado con él de un modo que probablemente ha servido para reducir sus ingresos profesionales en lugar de aumentarlos. Me alegra mucho pensar que lo ha entendido asÃ.