Middlemarch
Middlemarch Sucedió muy poco antes de la memorable reunión en el ayuntamiento y fue nada menos que una carta para Lydgate en la que Will Ladislaw hablaba sobre todo de su nuevo interés por ciertos planes de colonización, pero mencionaba, de manera casual, que quizá se viera obligado a hacer una visita a Middlemarch en una fecha próxima… una obligación muy agradable, decía, casi tan apetecible como las vacaciones para un escolar. Esperaba poder contar aún con su antiguo sitio en la alfombra y con grandes cantidades de música aguardándolo. Aunque no podía precisar el cuándo con exactitud. Mientras Lydgate le leía la carta, el rostro de Rosamond parecía una flor reavivada… se hizo más bello y lozano. Ya no había nada insoportable: las deudas estaban pagadas, volvía el señor Ladislaw y Lydgate se dejaría convencer para marcharse de Middlemarch e instalarse en Londres, que era «tan distinto a una ciudad de provincias».