Middlemarch
Middlemarch A Dorothea, por su parte, se le ocurrió de inmediato el plan de liberar a Lydgate de su deuda con Bulstrode, convencida de que era una parte, aunque pequeña, de las presiones que soportaba. Se sentó al instante, inspirada por la entrevista con el médico, y escribió una breve nota, en la que afirmaba tener más derecho que el señor Bulstrode a proporcionar el dinero necesario para equilibrar la economía de Lydgate… que sería cruel por su parte no permitirle que lo ayudara en aquel asunto de tan escasa importancia, ya que se trataba de un favor para ella, que tenía tan pocas obligaciones concretas que atender con el dinero que le sobraba. Lydgate podía calificarla de acreedora o darle cualquier otro nombre que quisiera si ello implicaba la aceptación de su solicitud. Puso en el sobre un talón de mil libras y decidió llevar la carta consigo al día siguiente, cuando fuera a ver a Rosamond.