Middlemarch
Middlemarch Aunque legislador severo, posees
el don más benigno de la divinidad;
nada conocemos tan hermoso
como la sonrisa que adorna tu rostro;
las flores ríen ante ti en sus macizos,
y su fragancia va siguiendo tus huellas;
preservas del error a las estrellas;
y los cielos más antiguos, gracias a ti, conservan su fortaleza.
WORDSWORTH, Oda al deber
