Middlemarch
Middlemarch Le coeur se sature d’amour comme d’un sel divin qui le conserve; de là l’incorruptible adhérence de ceux qui se sont aimés dès l’aube de la vie, et la fraîcheur des vieilles amours prolongées. Il existe un embaumement d’amour. C’est de Daphnis et Chlöe que sont faits Philemon et Baucis. Cette vieillesse là , ressemblance du soir avec l’aurore.[145]
VICTOR HUGO, L’homme qui rit
La señora Garth, al oĂr a Caleb en el pasillo hacia la hora del tĂ©, abriĂł la puerta del salĂłn y dijo:
—Menos mal que ya estás aquĂ. ÂżHas almorzado? —Porque las comidas del señor Garth quedaban muy subordinadas a los «negocios».
—SĂ, sĂ; un buen almuerzo… cordero frĂo y no recuerdo quĂ© otra cosa más. ÂżDĂłnde está Mary?
—Creo que en el jardĂn con Letty.
—¿Fred no ha llegado todavĂa?
—No. ÂżVas a irte otra vez sin tomar el tĂ©, Caleb? —dijo la señora Garth, viendo que su distraĂdo marido se volvĂa a poner el sombrero que acababa de quitarse.
—No, no; solo voy a hablar un minuto con Mary.
