Middlemarch
Middlemarch Entretanto aquella pequeña desilusión sirvió para que Dorothea agradeciera aún más la buena disposición de sir James Chettam para llevar a cabo las reformas deseadas. El baronet aparecía por Tipton Grange con mucha más frecuencia que el señor Casaubon, y la señorita Brooke dejó de encontrarlo desagradable desde que demostró su absoluta buena disposición, porque ya había empezado a estudiar, con gran sentido práctico, los presupuestos de Lovegood, y daba muestras de una conmovedora docilidad. Dorothea propuso construir un par de casas y trasladar allí a dos familias, con lo que se podrían tirar sus antiguas cabañas y construir en el sitio libre nuevas casas. Sir James dijo: «Muy cierto», y la señorita Brooke soportó aquellas dos palabras con notable ecuanimidad.