Middlemarch
Middlemarch Sin embargo, las características vulgares del señor Rigg Featherstone eran compatibles con la sobriedad y la abstinencia de cualquier bebida alcohólica. Durante las veinticuatro horas del día se mostraba siempre tan acicalado, limpio y frío como el batracio al que se asemejaba, y el viejo Peter se había reído entre dientes pensando en un vástago casi más calculador que él y desde luego más imperturbable. Añadiré que el señor Rigg Featherstone cuidaba sus uñas escrupulosamente y tenía intención de casarse con una señorita bien educada (aún sin especificar), de buenas prendas personales y perteneciente con pleno derecho a una familia de la sólida clase media. De manera que sus uñas y su modestia eran comparables a las de la mayor parte de los caballeros, aunque su ambición hubiera tomado forma respondiendo únicamente a las oportunidades de un dependiente y contable en una de las más pequeñas casas comerciales de un puerto de mar. Joshua Rigg consideraba a los Featherstone rústicos muy simples y absurdos, y ellos por su parte pensaban que su «educación» en un puerto de mar era el remate de la monstruosidad que suponía que su hermano Peter, y todavía más las propiedades de Peter, tuvieran escondida semejante sorpresa.