Middlemarch
Middlemarch —Es cierto —dijo Dorothea, animándose—. Le estaré muy agradecida si me dice cómo puedo ayudar a mejorar un poco las cosas. Todo eso ha quedado desplazado desde mi matrimonio. Quiero decir —añadió, después de un momento de vacilación— que las gentes de nuestro pueblo viven con relativa comodidad y he tenido la cabeza demasiado ocupada para hacer más averiguaciones. En cambio aquÃ… en un sitio como Middlemarch… debe de haber mucho que hacer.
—Queda todo por hacer —dijo Lydgate con brusca energÃa—. Y en esa tarea este hospital es una pieza importantÃsima, debida por completo a los esfuerzos del señor Bulstrode y en gran parte también a su dinero. Pero un hombre solo no puede sacar adelante un proyecto de estas dimensiones. Él contaba, por supuesto, con que se le prestara ayuda. Y ahora hay una intriga mezquina contra el hospital, organizada en la ciudad por ciertas personas que desean verlo fracasar.
—¿Qué razones pueden tener? —preguntó Dorothea con ingenua sorpresa.