En los zapatos de Valeria
En los zapatos de Valeria El mismo gesto despreocupado, la misma media sonrisa de la otra noche. Como si supiera que ella estarÃa ahÃ.
—¿Quién es? —pregunta Carmen.
—Nadie.
—Pues ese nadie no deja de mirarte —comenta Lola con picardÃa.
Antes de que pueda reaccionar, VÃctor se acerca.
—Valeria —dice, como si su nombre fuera una palabra que ya le pertenece.
—VÃctor —responde ella.
—Me debes una copa.
—¿Eso crees?
—Eso sé.
Lola le lanza una mirada cargada de significado. Valeria deberÃa alejarse, deberÃa dar media vuelta y volver con sus amigas.
Pero no lo hace.
VÃctor es un conversador nato. Tiene una forma de hablar que hace que cada frase suene como una invitación a algo más.
—¿A qué te dedicas? —pregunta ella, más para distraerse que por verdadera curiosidad.
—A hacer que la gente pase buenos ratos.
—Eso suena sospechosamente ambiguo.
—Trabajo en marketing.