En los zapatos de Valeria
En los zapatos de Valeria Valeria asiente, aunque apenas escucha la respuesta. Es la manera en la que la mira lo que la tiene inquieta.
—¿Y tú? —pregunta él.
—Soy escritora.
—¿En serio? Eso explica muchas cosas.
—¿Qué cosas?
VÃctor se inclina un poco hacia ella, con una sonrisa pÃcara.
—Esa mirada de quien siempre está contando historias en su cabeza.
Valeria siente un escalofrÃo recorrerle la espalda. No deberÃa sentirse asÃ.
No deberÃa.
—Me tengo que ir —dice, levantándose de golpe.
—¿Tan pronto? —pregunta él, sin moverse.
—SÃ. Ha sido un placer.
VÃctor la observa durante un segundo que se le hace eterno.
—Lo será, Valeria. Créeme.
Ella se aleja sin responder. Sabe que está jugando con fuego. Pero lo peor es que, por primera vez en mucho tiempo, se siente viva.
Esa noche, en la cama junto a Adrián, Valeria no puede dormir.