En los zapatos de Valeria
En los zapatos de Valeria —Pues deja de mirarlo, ponte guapa y nos vemos en un bar. Te necesito en tacones y con una copa en la mano en menos de una hora.
Valeria se mira en el espejo. Su reflejo le devuelve una imagen cansada. Pero algo en la voz de Lola le dice que lo necesita. Y, quizás, ella también.
Madrid de noche y una conversación que lo cambia todo El bar está lleno de gente, el ruido es envolvente. Valeria llega y encuentra a sus tres inseparables amigas en una mesa junto a la barra. Lola, explosiva como siempre, está contando alguna anécdota subida de tono. Carmen, con su aire práctico, asiente con una sonrisa mientras bebe su copa. Nerea, impecable como siempre, revisa su teléfono con el ceño fruncido.
—¡Por fin! —exclama Lola al verla—. Pensé que te habÃas vuelto monja.
—Es una posibilidad —bromea Valeria, sentándose.
Lola le pasa un martini.
—Bebe. No queremos que te dé una crisis existencial sobria.
Valeria sonrÃe y toma un sorbo. Se siente bien estar allÃ, con ellas.
—¿Cómo va la novela? —pregunta Carmen.
Valeria suelta un suspiro y se masajea las sienes.
—Como el culo.
