En los zapatos de Valeria
En los zapatos de Valeria Un hombre está en la barra, mirándola con una sonrisa ladeada. Alto, atractivo, con ese tipo de presencia que llena un espacio sin esfuerzo.
Él levanta su copa en un gesto casi imperceptible. Valeria parpadea, sorprendida.
—¿Qué pasa? —pregunta Lola, siguiéndole la mirada.
—Nada.
Pero no es nada. Es la chispa de algo. Algo que, en ese momento, Valeria no puede entender.
Más tarde, cuando las chicas están distraÃdas con otra conversación, él se acerca. Valeria siente su presencia antes de que diga una palabra.
—¿Siempre miras asà o es porque te gusto?
Valeria parpadea, sorprendida.
—¿Perdón?
Él sonrÃe.
—Me has mirado varias veces. Pensé que tal vez era porque querÃas que viniera.
—Tal vez solo estaba distraÃda.
—Tal vez. Pero no lo creo.
Valeria siente un cosquilleo en el estómago. No es solo por lo que dice, sino por la manera en que lo dice. Despreocupado, seguro, como si supiera exactamente qué efecto tiene en ella.
—¿Cómo te llamas? —pregunta él.
—Valeria.
