El regalo
El regalo HabÃa un hombre esperando junto a un sendero estrecho.
—Este camino —dijo la mujer— te lleva de regreso.
Él miró la vereda.
—¿Eso es todo?
Ella asintió.
—Pero hay una condición.
—¿Cuál?
Ella señaló el pueblo detrás de él.
—Si cruzas este camino, jamás podrás volver aquÃ.
Él sintió un escalofrÃo.
—¿Y si me quedo?
—Entonces nunca sabrás qué hay al otro lado.
Sus manos temblaron.
—¿Por qué hacen esto?
La mujer lo miró con algo parecido a la tristeza.
—Porque solo tú puedes decidir.
El camino se alargaba entre los árboles.
Un paso.
Otro.
Cada paso que daba lo acercaba más a su antigua vida.
Pero también lo alejaba de algo que no podÃa nombrar.