El regalo
El regalo Se sentó en el borde de la cama y abrió las manos.
Las cerró.
Las volvió a abrir.
No había nada en ellas.
Había perdido su coche. Su dinero. Su teléfono.
Había perdido el miedo a perderlo.
Y en ese vacío, en ese espacio donde antes solo había ansiedad y ambición, encontró algo nuevo.
Algo que La Isla le había dado sin que él lo pidiera.
Libertad.
Porque cuando ya no te aferra nada, cuando nada te ata, lo único que queda es la posibilidad de empezar de nuevo.
Ese era el regalo.
Y por primera vez en su vida, supo que estaba listo para aceptarlo.
FIN