El origen de la familia, la propiedad privada y el estado
El origen de la familia, la propiedad privada y el estado Es un hecho indiscutible que, hasta la emigración de los pueblos, los germanos estuvieron organizados en gens. Es evidente que no ocuparon el territorio situado entre el Danubio, el Rin, el Vístula y los mares del Norte hasta pocos siglos antes de nuestra era; los cimbrios y los teutones estaban aún en plena emigración, y los suevos no se establecieron en lugares fijos hasta los tiempos de César. Éste dice de ellos, con términos expresos, que estaban establecidos por gens y por estirpes (gentibus cognationibusque), y en boca de un romano de la gens Julia, esta expresión de gentibus tiene un significado bien definido e indiscutible. Esto se refería a todos los germanos; incluso en las provincias romanas conquistadas se establecieron por gens. Consta en el Derecho Consuetudinario Alamanno que el pueblo se estableció en los territorios conquistados al sur del Danubio por gens (genealogiae)[58]; la palabra genealogía se emplea exactamente en el mismo sentido que lo fueron más tarde las expresiones Markgenossenschaft o Dorfgenossenschaft[59]. Kovalevski ha emitido recientemente la opinión de que esas genealogiae no serían otra cosa sino grandes comunidades domésticas entre las cuales se repartía el suelo y de las que más adelante nacerían las comunidades rurales. Lo mismo puede decirse respecto a la fara, expresión con la cual los burgundos y los longobardos —un pueblo de origen gótico y otro de origen herminónico o alto alemán— designaban poco más o menos, si no con exactitud, lo mismo que se llamaba genealogía en el Derecho Consuetudinario Alamanno. Debe aún ser investigado qué encontramos aquí, si una gens o una comunidad doméstica.