El mártir del Gólgota
El mártir del Gólgota —Señor —dijo Flavio—, el galileo habló y dijo muchas parábolas que no recuerdo, pero todas causaron una profunda sensación, y después, seguido de sus discÃpulos y de un inmenso gentÃo, salió de la ciudad por la puerta Doria.
—¿Y a dónde iba?
—Según he oÃdo, al monte de los Olivos, propiedad de un hombre llamado GetsemanÃ.
Pilato despidió a Flavio, y más tranquilo, fue a reunirse con su esposa Claudia, que se paseaba por los espaciosos jardines del palacio.