El mártir del Gólgota
El mártir del Gólgota Las mujeres con la sagrada institución del matrimonio cristiano, tuvieron una posición social, una familia; y como si todos estos beneficios no proclamaran la divinidad del Galileo, la impía Jerusalén, la ingrata ciudad de los fariseos, cayó convertida en escombros ante los romanos de Vespasiano y Tito, sepultando entre sus ruinas un millón de habitantes que la celebración de la Pascua había reunido en la ciudad sacerdotal.
La profecía del Mártir del Gólgota se había cumplido.
El Cristianismo, salvando a la sociedad de una ruina cierta, abrigó en su cariñoso seno los restos de la civilización y del arte.
El plan de nuestro libro abarca todos esos grandes acontecimientos que presenció el pueblo de Israel.
Antes de dar principio, hemos procurado estudiar las Sagradas Escrituras, las costumbres hebreas y las poéticas tradiciones de Oriente.
Sin faltar al dogma, muchas veces hemos adoptado el estilo poético tan necesario a un libro de esta índole.
La fe y la religiosa admiración que nos inspira el que lanzó su último suspiro en el monte de la Calavera, nos ha empujado a componer una obra que nos asombra al concebirla, y que hoy, viéndola terminada, la damos a luz con respeto y veneración.