El mártir del Gólgota
El mártir del Gólgota Aquel palacio, un tiempo encantadora mansión de un rey sabio y poderoso, no era en la época del nacimiento de Cristo, más que un montón de ruinas; pero los Magos sabían por la tradición hebrea y por los vaticinios de los profetas, que de la rama de David debía nacer el Mesías libertador del pueblo de Israel.
Perdida la estrella que con tanta insistencia venían siguiendo desde sus lares, les quedaba una esperanza.
—Tal vez bajo los pórticos del rey David —se dijeron— encontremos al Mesías prometido; tal vez junto a aquellos derruidos torreones, donde el arpa del rey poeta acompañaba con melancólico gemido los cantares del vencedor de Goliat, hallemos algún indicio que nos oriente.
Y una vez allí, mandaron levantar las tiendas, y encerrándose en una de ellas, se pusieron a deliberar.