El mártir del Gólgota
El mártir del Gólgota Marco y Lépido tornan a Roma vencedores de los conjurados. Entonces se les presenta un joven que apenas contaba dieciocho años de edad, de carácter tímido y pacífico, de complexión delicada, de rostro pálido y dulce, y que cojeaba del pie izquierdo.
Aquel joven era sobrino de Julio César, y éste le había nombrado su heredero. Los feroces soldados le miran con desprecio y le admiten en el triunvirato, que era el segundo de Roma.
Marco Antonio y Lépido, admitieron la cooperación de aquel niño enfermizo, como una burla. Pero aquel niño, delicado como una violeta, hermoso como una sensitiva, se llamaba Octaviano Augusto, y fue más tarde el emperador más poderoso del mundo.
Armáronse las legiones; Marco y Octaviano se encaminaron al frente de ellas hacia Grecia, en donde Casio y Bruto habían levantado un poderoso ejército. Los vencen en la batalla de Filipos.