El mártir del Gólgota
El mártir del Gólgota Juan se apartó, y la comitiva, triste, asombrada, continuó su camino. Las fiestas, turbadas por la escena que acabamos de narrar terminaron aquel mismo día. Desde entonces Herodías se unió con los doctores y los fariseos para perder al Bautista. Antipas resistió al principio, negándose a satisfacer los deseos de venganza que ardían en el corazón de su esposa; pero cedió por fin, y Juan fue arrebatado del seno de sus discípulos y conducido a los calabozos del castillo de Maqueronta.
El crimen de sedición era el delito de que se le acusaba, pero detrás de este pretexto veíase el odio de Herodías y la envidia de los fariseos. Los discípulos de Juan alcanzaron de Antipas una gracia: que se les permitiera entrar en el calabozo de su maestro.