El mártir del Gólgota
El mártir del Gólgota EL JARDÍN DEL AMOR
Lázaro y Marta tenían un carácter retraído y modesto. Gustaban más del pacífico retiro del hogar que del bullicioso estruendo de las fiestas. Esto irritaba a la aturdida María, que ansiando tender las alas, siempre se hallaba dispuesta a las diversiones y a los placeres.
Encargaba diariamente trajes preciosos a los caravaneros de Tiro y Sidón, gustaba de perfumarse los cabellos y el cuerpo con la mirra de Arabia y el óleo de Mitelete. Lázaro reprendía a su hermana con dulzura, pero María, cerrando los oídos a los consejos, pasaba la mayor parte del día asomada a la ventana, luciendo su hermosa cabeza cargada de perfumes y perlas.
Estos caracteres tan diametralmente opuestos no podían permanecer por mucho tiempo bajo un mismo techo.
