Manual de vida
Manual de vida Imaginamos que la tarea del filósofo es algo de este tipo. Por tanto, después de esto investigamos cómo llegar a conseguirlo. Vemos entonces que el carpintero se hace carpintero tras haber aprendido ciertas cosas, que el timonel se hace timonel tras haber aprendido ciertas cosas. ¿No será que también aquí no basta con querer hacerse bueno y honrado, sino que también es necesario aprender ciertas cosas? Investiguemos, entonces, cuáles son. Dicen los filósofos que hay que aprender lo primero que la divinidad existe y que tiene providencia de todo y que no es posible pasarle desapercibido no sólo al obrar, sino tampoco al pensar o sentir; y, luego, qué características tiene. Pues es necesario que el que quiera agradarle y obedecerla intente en la medida de lo posible asemejarse a ella tal cual la halle. Si la divinidad es leal, también él ha de ser leal; si libre, también él libre; si bienhechora, también él bienhechor; si magnánima, también él magnánimo; en resumen, hacer y decir todo lo demás como partidario de la divinidad.