Manual de vida
Manual de vida El profano, el filósofo, el que progresa
Ésta es la situación y el carácter del profano: nunca espera de sí mismo el beneficio o el daño, sino de lo exterior.
Ésta es la situación y el carácter del filósofo: todo beneficio o daño lo espera de sí mismo.
Éstos son los signos del que progresa: a nadie censura, a nadie alaba, a nadie hace reproches, a nadie reclama, nada dice sobre sí mismo jactándose de lo que es o de lo que sabe. Cuando algo le pone impedimentos o le estorba, se lo reprocha a sí mismo. Y si alguien le alaba, él mismo en su interior se burla del que le alaba. Y si le censura, no se defiende. Va de un lado a otro como los enfermos, teniendo cuidado de no mover ninguna parte de las que se están reponiendo antes de que tomen firmeza. Ha quitado de sí todo deseo, y el rechazo lo ha puesto sólo en lo que depende de nosotros y es contrario a naturaleza. Usa en todo un impulso no forzado. Si piensan de él que es un simple o un inculto, no le preocupa. En una palabra: se mantiene en guardia frente a sí mismo como si se tratara de un enemigo y un conspirador.