Manual de vida
Manual de vida Por lo que a mí toca, no tiene gran importancia si parezco torpe al escribir, y para Epicteto no tiene ninguna el que alguien desprecie sus discursos, puesto que era evidente que al pronunciarlos no pretendía cosa alguna que no fuera mover a lo mejor los ánimos de sus oyentes. Si estos discursos consiguieran al menos eso, tendrían, creo, lo que han de tener los discursos de los filósofos.
Dedicatoria de las Disertaciones
Arriano a Lucio Gelio
