Manual de vida
Manual de vida Porque si empezamos por someternos al tirano…
Cuando se insinúan opiniones extrañas sobre lo que no depende del albedrÃo, como si pudieran ser cosas buenas o malas, es de toda necesidad cuidar a los tiranos. ¡Y ojalá fuese sólo a los tiranos, y no a sus servidores[11]! ¿Pero cómo se va a hacer un hombre sensato de golpe por hacerle el César encargado de su retrete? ¡Qué deprisa decimos: «Felición me habló sensatamente»! ¡Quisiera que le retiraran del albañal para que de nuevo te pareciera insensato!
TenÃa Epafrodito un zapatero al que vendió porque era un inútil; éste después, por obra de alguna divinidad, comprado por uno de los cesarianos llegó a ser zapatero del César. ¡Si hubieras visto cómo le apreciaba Epafrodito…! «¿Cómo le va al buen Felición? ¡Mis saludos!» Luego, si alguien nos preguntaba: «¿Qué hace el amo?», se le respondÃa: «Está tratando cierto asunto con Felición». Pero ¿no lo habÃa vendido por inútil? ¿Quién le hizo sensato de repente? En eso consiste estimar cosas distintas de las que dependen del albedrÃo.
