El palacio malvado
El palacio malvado Ella sintió que la sangre se le helaba. Brooke, la mujer cuya presencia en la casa era tan incómoda como una grieta en el mármol perfecto, ahora estaba muerta. Lo peor llegó con las siguientes palabras.
—Reed, hijo, la policía cree que fuiste tú.
Los ojos de Reed, oscuros como el cielo antes de una tormenta, buscaron los de Ella. La confianza entre ellos había crecido en medio del caos que los Royal llamaban vida, pero esta acusación era una daga que podría cortarlo todo.
—No la toqué, Ella —murmuró Reed cuando ambos quedaron a solas. Su tono era bajo, pero cargado de una intensidad que ella no pudo ignorar—. Tienes que creerme.
Ella quería hacerlo, más que nada en el mundo, pero su mente era un campo de batalla. Brooke había sido la prometida de Callum, pero también un pozo de manipulaciones y amenazas. Y ahora, su cuerpo estaba en una morgue, mientras Reed, su Reed, era el principal sospechoso.
