El palacio malvado
El palacio malvado Esa noche, cuando el resto de la casa parecía dormitar bajo la opresiva calma, Ella bajó a la cocina. Necesitaba espacio para pensar, pero lo que encontró fue a Easton sentado en la penumbra, con un vaso de whisky entre las manos.
—¿Crees que lo hizo? —preguntó Ella, rompiendo el silencio.
Easton levantó la vista, sus ojos brillando con una mezcla de cansancio y rabia.
—No lo sé, pero si lo hizo, tuvo sus razones. Brooke era una bruja manipuladora, siempre jugando con todos. Pero… no. No creo que Reed pudiera.
La honestidad cruda de Easton la golpeó. Si alguien conocía a Reed, era él. Sin embargo, incluso en su afirmación había una sombra de duda.
El teléfono de Ella vibró en su bolsillo. Era un mensaje anónimo: "Sabemos más de lo que creen. Si quieres respuestas, sigue las pistas." Adjunta venía una foto de Brooke entrando en el hotel. Ella sintió cómo su corazón latía con fuerza descontrolada. La imagen era de una cámara de seguridad y mostraba la fecha y hora exactas. Algo que hasta ahora no había salido en ninguna investigación oficial.
Al día siguiente, cuando Reed salió a enfrentarse a los detectives en el vestíbulo, Callum estaba a su lado, con su imponente figura como un escudo. Pero la tensión en el rostro de Reed era innegable.
