Agamenón
Agamenón 210 al degollar a la doncella junto al altar.¿Qué alternativa
está libre de males? ¿Cómo voy yo a abandonar la
escuadra y a traicionar con ello a mis aliados? Sí, Iícito
es desear con intensa vehemencia el sacrificio de la
sangre de una doncella para conseguir aquietar los
vientos. ¡Que sea para bien!”.
Estrofa 5ª
Y cuando ya se hubo uncido al yugo de la ineluctable
necesidad, exhaló de su mente un viento distinto,
220impío, impuro, sacrílego, con el que mudó de
sentimientos y con osadía se decidió a todo, que a los
mortales los enardece la funesta demencia, consejera
de torpes acciones, causa primera del sufrimiento.
¡Tuvo, en fin, la osadía de ser el inmolador de su hija,