Agamenón
Agamenón colores del azafrán[25],
240iba lanzando a cada uno de los sacrificadores el dardo
de su mirada, que incitaba a la compasión. Daba la
sensación de una pintura que los quisiera llamar por
sus nombres, pues muchas veces había cantado en el
salón de los varones en que su padre invitaba a la
mesa a menudo, y, virginal, con su voz pura, honraba
cariñosamente el fausto peán de su amado padre tras
la tercera libación[26].
Antístrofa 6ª
Lo que ocurrió a partir de ese momento ni lo vi ni lo voy
a contar, pero el arte profético de Calcante no careció
de cumplimiento.
250Justicia facilita el aprender a quienes han sufrido[27], y lo
que ocurra en el futuro, cuando haya sucedido, tú lo