Agamenón
Agamenón podrás oír. Váyase en buena hora hasta que llegue el
caso. Pero es igual llorarlo antes que ocurra, pues ha
de venir con toda claridad con los primeros rayos de la
aurora. ¡Ojalá haya un feliz resultado en estos sucesos
(Se abre la puerta del palacio y sale Clitemestra.) como
lo desea ésa a quien más de cerca le toca, fortaleza
que es defensora única del país de Apis!
CORIFEO:
Vengo, Clitemestra, a rendir homenaje a tu
poderío, pues es de justicia honrar
260a la esposa del soberano, cuando está ausente del
trono el varón. Tanto si estás ocupándote de hacer
sacrificios por haber recibido buenas noticias, como si
sólo lo haces con la esperanza de recibirlas, lo
escucharé con alegría, pero tampoco me quejaré, si te
lo callas.