Prometeo Encadenado
Prometeo Encadenado PROMETEO. ¡Cómo te envidio! Tú participaste conmigo en la ardua empresa, y, sin embargo, hoy te encuentras muy lejos del castigo. ¡Déjame en paz! ¡Olvida tus cuidados! Si, al cabo, no podrías convencerle. Es un ser inflexible. Antes, procura no sufrir ningún daño en tu camino.
OCÉANO. Eres, sin duda, mejor consejero para los otros que para ti mismo. Y me baso en los hechos, no en palabras. Mas no te empeñes en frenar mi ruta. Presumir quiero de que Zeus, un día, tu libertad, al fin, va a concederme.