Tragedias griegas
Tragedias griegas ADMETO.— No has venido a estos funerales llamado por mÃ, [630] y tu presencia no se cuenta entre las cosas que me son gratas. Jamás se pondrá ella estos atavÃos que de ti vienen, y se la sepultará sin que tenga necesidad de nada que te pertenezca. Debiste gemir cuando yo perecÃa. Permaneciste alejado, dejando morir a una mujer joven, aunque tú eres viejo, y ahora lloras por esta muerte. Noeres mi padre, ni es mi madre la que dice que me ha parido; pues, nacido de una sangre servil, me allegaron furtivamente a los pechos de tu mujer. [640] En esta prueba has demostrado quién eres, y no creo ser tu hijo. Seguramente, ganas a todos en cobardÃa, ya que, siendo muy viejo y llegando al término de la vida, no has querido ni te has atrevido a morir por tu hijo. Habéis dejado morir a esta mujer extraña, a quien con justicia miro como a mi único padre y como a mi única madre. En verdad que habrÃas reñido un combate hermoso muriendo por tu hijo, aparte de que te quedaba por vivir muy poco tiempo; [650] y vivirÃa yo, y vivirÃa ella también el resto de la vida, y no gemirÃa yo, privado de mi mujer. Y no obstante, has participado de cuanto un hombre dichoso puede tener. Has pasado tu juventud en la realeza, y yo era tu hijo, heredero de tus moradas; y no morirás sin hijos, dejando tu casa en poder de otros. No dirás, sin embargo, que me has entregado a la muerte por haber despreciado tu vejez yo, que te he respetado mucho; [660] ¡y en vista de eso, me recompensáis asà tú y mi madre! Engendra, pues, inmediatamente otros hijos que te sustenten en tu vejez y que, después de muerto, atavÃen tu cuerpo y lo expongan en público. Porque no te sepultaré con mi mano, pues he muerto en cuanto a ti respecta; y si veo la luz por haber encontrado otro salvador, diré que soy hijo de éste y guardián de su vejez. Mienten, pues, los ancianos cuando anhelan morir, [670] maldiciendo de la vejez y del largo transcurso de la vida. Cuando se acerca la muerte, no quiere morir nadie, y ya no resulta la vejez un fardo pesado para ellos.